Pozos, aljibe de la finca de Lo Reig, aljibe de Lo Vigo Viejo y aljibe de La Marquesa

En La Marquesa, Aljibe con bóveda de cañón y cubeta de decantación. Su existencia está documentada a mediados del siglo XVIII, coincidiendo con el establecimiento de colonos; realizados por los jesuitas oriolanos, propietarios de la heredad, para garantizar el abastecimiento de agua a este primer núcleo de población, que alcanzó la mayor entidad entre las grandes haciendas del secano. El almacenamiento de aguas llegó consigo costosas labores de preparación el terreno para aprovechar la escorrentía natural de las aguas de lluvia y canalizarlas a través de las ramblas hacia el depósito excavado en el substrato sedimentario existente.

Presenta planta rectangular (13,50 m. x 4,30 m.) y cubierta con bóveda de medio cañón de la que sobresalía un brocal del tipo capilla, rematada por cúpula esférica, hoy desaparecida al igual que gran parte de la bóveda. Los muros de mampostería trabada con mortero de cal se hallan enlucidos de cal hidráulica, tanto en el interior como en el exterior, presentando este último restos de estuco rojizo.

El agua de avenidas se dirigía por una conducción abierta, hasta un pozo decantador de planta circular, que conectaba con el orificio de entrada a través de una pequeña canaleta.

AljibeEl aljibe de Lo de Vigo Viejo es un exponente de la arquitectura del agua tan típica en el secano del Bajo Segura. Se trata de una construcción de mortero de cal y piedra caliche, rebocada de yeso. El edificio comprende dos partes, una exterior rematada en capilla de forma hexagonal, con el brocal de acceso de piedra caliza gris, procedente de la Sierra de Orihuela; y otra interior, constituida por una cisterna rectangular cubierta por bóveda de cañón de 4 por 8 metros. Todo el conjunto se encuentra aislado por un muro de 25 cm de grosor, rematado en forma roma. Con el tiempo la falta de uso ha acabado con este tipo de obra, enmarcada dentro de la cultura del agua, y que conforma un resto patrimonial necesario de conservar para las generaciones posteriores, ante los cambios tan extraordinarios acaecidos en el secano.

El aljibe de Lo de Reig, emplazado en la finca Lo de Reig, junto a los otros mencionados anteriormente, nos reflejan la importancia para nuestros antepasados que ha tenido el almacenaje del agua. Este aljibe es un exponente de la arquitectura del agua típica del Campo de Salinas, que puede datarse en el S.XVIII coincidiendo con la puesta en explotación de la finca por su propietario, Don José Reig y Corbí, al inicio de esa centuria.

Está formado por un aljibe de planta rectangular (35 m. x 6 m.) excavado en el subsuelo, cuya obra de mampostería y mortero de cal presenta bóveda de medio cañón, con tres perforaciones circulares a modo de respiradero.

El sistema de recogida de aguas de lluvia se realizaba desde el sector oeste, a través de varias canaletas que confluyen en el recibidor, de planta circular y 5 m. de diámetro que, a su vez, comunicaba con la entrada de la cisterna.

A unos diez metros de este gran aljibe se localiza otro que almacenaba el agua de aquél a partir de un aliviadero. Este segundo depósito es de planta circular, con cubierta de falsa cúpula.

Ubicación en el mapa

Partida de la Marquesa

Está localizada en las afueras de la localidad a 3.5 Km. de distancia. Situada al noreste del Campo de Salinas, en un área del secano mejorado que aprovechaba para riego las aguas de lluvia procedentes de las elevaciones cercanas. Su poblamiento se remonta a época romana y está atestiguado por la existencia de restos arqueológicos y uillae rusticae en las inmediaciones, así como por el paso por la hacienda de la Vía Augusta. Igualmente, de la etapa islámica se conserva el llamado “Tesorillo de La Marquesa”, conjunto de monedas árabes de los siglos X y XI, hallado en el año 1974.

El predio formó parte del inmenso patrimonio territorial que en la comarca poseía la casa nobiliaria de Rafal. En 1695, por disposición testamentaria de doña Mª Manuela Valenzuela y Vázquez Fajardo, marquesa de Rafal, esta finca y otra contigua fue donada a la compañía de Jesús establecida en Orihuela, que incrementó el número de colonos mediante establecimientos enfitéuticos en 1723.

Este asentamiento que, con el paso del tiempo, fue el origen del caserío de Los Montesinos, se convirtió en uno de los más dinámicos de la zona durante el setecientos. A finales de dicha centuria el poblado agrícola estaba formado por una casa principal, quince casas pequeñas, ermita y otras dependencias de uso agrícola como pozo, aljibe, almazara, pajar y bodega. Entre sus aprovechamientos tradicionales hay que destacar los de cereal, vid, olivo, moreral y pastos.

El día de Nuestra Señora del Rosario, el municipio de Los Montesinos va hasta La Marquesa en romería, a pasar el día allí.

La Partida de La Marquesa , la compone:

  • Su Iglesia de finales del S.XVII.
  • Los Aljibes de La Marquesa, de mediados del S.XVIII.

Ubicación en el mapa

Iglesia de Nuestra Señora del Pilar

La Iglesia parroquial, bajo el patronazgo de Nuestra Señora del Pilar, fue construida en 1886, hecho que evidencia la consolidación del asentamiento humano surgido espontáneamente en las inmediaciones de la laguna de Torrevieja, mediante la apropiación de un espacio público, ocupado desde mediados del S.XIX. Hasta 1948 se mantuvo como ayuda de parroquia de la ermita ubicada en La Marquesa, en su génesis dependiente de San Miguel de Salinas, hacienda que en 1829 consiguió, en la reorganización eclesiástica realizada por el obispo Félix Herrero Valverde, la categoría de templo parroquial. Esta función la estuvo desempeñando algo más de un siglo; si bien, al no prosperar el caserío situado en el mencionado predio de titularidad privada, su cometido fue decayendo en beneficio del dinamismo económico-demográfico que se manifiesta en el poblado de Los Montesinos.

Posee una nave central, dos laterales de menor tamaño, espacio dedicado al altar mayor, coro y torre. En la imaginería que la embellece destaca: imagen de Nuestra Señora del Pilar, talla de gran perfección, rubricada por el escultor pilarense José Sánchez Lozano; Virgen de la Dolorosa, espectacular obre de la escuela Salzillo y la sobrecogedora escultura de bulto redondo, el Cristo de la Agonía, de autor anónimo. Esta templo ha sufrido modificaciones en su estructura interna y en su aspecto exterior en el período que transcurre desde 1996 a 1999.

Ubicación en el mapa

Iglesia de Nuestra Señora del Pilar

Ermita de La Marquesa

Situada en un extremo de la plaza que conformaba el poblado agrícola y la casa señorial de la hacienda La Marquesa, fue en su origen dependiente de la parroquia de San Miguel de Salinas. En 1829, a consecuencia de la reorganización eclesiástica realizada por el obispo Félix Herrero Valverde, adquirió la categoría de templo parroquial, con la misión de dar asistencia religiosa a los labriegos de los campos adyacentes y a los habitantes de Los Montesinos. Fue clausurada en 1990, pasando a depender su territorio de feligresía a la parroquia de Los Montesinos.

El edificio presenta planta rectangular, con cubierta a dos aguas, y torre-campanario rematado en capilla. Posee dos naves, una central finalizada en el altar mayor y otra lateral con capillas dedicadas al Santo Cristo Crucificado y a la Inmaculada Concepción, en cuyo extremo se localiza la sacristía. La torre es de planta cuadrada, con tres campanas alojadas en el 3er cuerpo de la misma. Ha sufrido varias reformas entre las que cabe señalar las realizadas por los Jesuitas, propietarios de la hacienda en el siglo XVIII, y las llevadas a cabo a mediados del siglo XIX, tras el impacto sufrido por el terremoto que asoló la comarca en el año 1929.

El templo se halla bajo la advocación de la Virgen del Rosario a la que, en la 1ª semana de octubre, los vecinos de Los Montesinos organizan romería y otras celebraciones religiosas y festivas en recuerdo de su primitiva parroquia.

Ubicación en el mapa